Se rompe.
Fatal.
A deshora.
Tragas
palabras,
ganas,
nudos.
No es un día.
Es un instante.
El goteo:
ausencias que
caen,
lo que no
llega.
Y tú,
poniendo el
cuerpo,
sosteniendo
lo que cede,
haciendo de
dos.
Hasta ceder.
El cansancio
no duerme.
Se filtra en
los huesos.
Frío.
No está.
—o no estuvo.
Duele.
No por ti:
por Él.
Contra eso,
nada.
Algo cede
sin ruido.
Te retiras:
dejas de
ofrecer,
dejas de
esperar,
dejas de estar.
Árido.
Invisible.
Te recoges.
No entero:
lo justo.
Y esta vez
lo sabes:
no —
no
vuelves.
Laura Mir
