lunes, 25 de septiembre de 2017

La cooperativa - José Mª García Sánchez





Augusto Indeleble decidió suicidarse tras saberse con serios problemas económicos. Necesitaba despedir a un empleado y no tenía valor para hacerlo.

Tras dejar una nota al Juez, fue incapaz de apretar el gatillo. En su último delirio, pensó en una alternativa: reunir a sus seis empleados y proponerles jugar a la ruleta rusa.

Cada uno de los trabajadores haría un disparo apuntándose a un pie. Si no tenía bala, el afortunado seguiría trabajando. En caso contrario, se ganaría una pensión por invalidez y el resto de sus compañeros conservarían el empleo.

Los cinco primeros lo intentaron sin éxito.

Sólo quedaba un turno. Rogelio cogió el Colt  con firmeza y disparó.

«D. Augusto Indeleble, conocido empresario local, se suicidó ayer en la soledad de su despacho. La Guardia Civil, alertada por sus propios empleados, halló muerto al malogrado gerente de la empresa con un revólver en la mano y un disparo en la cabeza. Una nota manuscrita explicaba las razones que llevaron a Indeleble hasta tan trágico desenlace.

Los trabajadores, huérfanos tras el fallecimiento de su jefe, constituirán una cooperativa que llevará su nombre en homenaje a su memoria.

La familia pide una oración por su alma. Que Dios le perdone.

El Palentino, 7-9-2017».



José María García Sánchez