He despertado esta mañana
con la extraña sensación de que todo ha perdido su sentido original, procura
leer esto con calma para que no se disparen las alarmas, porque no es mi
intención liarla.
Si me preguntas qué ha
pasado, no sabría decirte. Simplemente ayer tuve un día que sin ser nada
excepcional, fue fundamental, pero no porque pasara nada extraordinario, si no
simplemente, porque careció de todo sentido, y el sinsentido mismo explosionó
en un sentido más allá de cualquier impresión.
Lógicamente no pasamos las
pruebas, al principio algo que ya sabíamos, pero que en mi interior no daba del
todo por hecho, quizá fuese la esperanza que albergamos, la que me hacía verlo
de otro modo. Ya sabes que la realidad tiene tres hermanas más, idénticas a
excepción de un lunar, y que a veces se hace muy difícil discernirlas. Lamentablemente
esta realidad está pasada de vueltas.
Las decisiones a tomar hoy,
no pasan por ser o no vegetariana, coger la bicicleta en vez del bus o leer por
fin el tocho literario que está aguantando la puerta de la galería para que el
aire no la cierre dando un portazo y parta el cristal en mil pedazos. Son tan
profundamente existenciales, que al mirarlas producen vértigo.
¿Te has sentido alguna vez
así?... Imagino que sí, que te has visto sumergido en un lenguaje distinto,
personal y solitario. No estoy hablando de comunicación, que para eso se
precisa interactuar con otros.
Intenta por un momento para
entenderme, separar a años luz de distancia ambos conceptos: lenguaje y
sociedad. Entonces te darás cuenta de que estás en un planeta perdido fuera de
esta galaxia, en otra totalmente desconocida, un poco más allá y hablando solo.
Así me siento y por insólito
que pueda parecer, y con la destreza y rapidez que me caracteriza en hacerlas, voy
con calma llenando las maletas.
Hace nueve meses, vamos, un
embarazo; me dijiste que era lo mejor que me podía pasar, que llenaría mi
agenda, mi mundo y mi tiempo. A mi modo, sin regla alguna, cosa que está muy
bien y sería ideal, si no se hubiesen creado estos axiomas que me hacen buscar
lógicos teoremas con los que resolver esta desconexión existencial.
Mucho ha llovido y demasiada
hierba ha crecido, pero no la suficiente como para ocultarme de la vista de los
habitáculos reducidos en los que vive el personal. Estructuras encapsuladas
dentro de otras estructuras más reducidas, falsamente aisladas, retraídas,
egoístas y arteramente manipuladas.
Ante tanta degradación y
cansada de deambular por diferentes esferas intentando desconocer por puro
hastío con la esperanza de encontrar una emisión distinta y sin mayor fortuna;
hemisferios basculantes, enfermos e ignorantes me rodean.
Pero aquí sigo, afirmando lo
inadmisible, soportando como belleza la más absurda hipocresía, sosteniendo a
los muertos como si estuvieran vivos e intentando por todos los medios obtener
cierta psicopatía para que pueda aceptar a los que con tantos esfuerzos, se
emplean para ser opuestos cargados de bobería, mientras en sus escuetas lucubraciones
sólo consiguen y no siempre, mojar su ropa interior.
Cuestiones, cuestiones y más
cuestiones, porque no hay dos dedos de frente que pueda soportarlo y porque el
cuento ha cambiado por completo su sentido original… Ruego aceptes esta
despedida.
Laura Mir
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