martes, 30 de junio de 2015

Tocados por la tramontana - Laura Mir - 1er. Premio FRASELETREANDO




Claire, vino del norte con el hielo incrustado en la médula y restos de drogas corriendo libremente por sus venas.

Cuando la edad la cubrió por completo de inutilidad para pasar modelos, fue demasiado el frío y el vacío que sintió. Tanto, que sin muchos miramientos y en un santiamén, hizo su maleta y se alejó sin mirar atrás.

Al llegar, se hizo edificar una casa en punta del este, a pie de faro y al borde del acantilado, a la misma altura donde vuelan las águilas.

Y para ser la primera persona del planeta en calentarse con los matutinos rayos del sol, se hizo construir una ventana.

¡Era tanto el helor interno!

¡Fueron tantas las discusiones con el constructor!

¿Una excentricidad más, un sinsentido nuevo para llenar su vacía existencia?— Se preguntaba con pesar, una y otra vez, cuando el fuerte viento la arrastraba al interior de la vivienda para evitar el peligro mayor de caer al mar y esa solitaria ventana le daba tanta vida...

De ese modo, llenaba sus días, de realidad e irrealidad, escribiendo sus memorias a sabiendas de que no le importarían a nadie.


Joan, andaba dando palos de ciego. Lo había perdido todo, fue de los mejores contratistas de la costa. Ahora, su dorado pasado habitaba de alquiler en su recuerdo y en un cuartucho de tres por tres; porque la crisis, los bancos y su mujer, no le dejaron ni al perro.

Cada amanecer al despertar de la turca, su primer pensamiento, era tirarse al río, pero en la zona no existían caudales con la suficiente profundidad como para ahogarse. Desalentado hasta con los afluentes, se iba al bar y se sumergía en el fondo de las botellas hasta el día siguiente.

Cuando oía cantar aquello de Serrat:

De vez en cuando la vida nos besa en la boca.

Espetaba sin pensar:

— ¡Y el culo, no me jorobes!

Así pasaba las jornadas, de tasca en tasca pensando que algún día, cuando tuviera ganas y sobriedad suficiente, subiría al acantilado del faro, donde aquella guapa, pero loca mujer, le hizo construir una ventana extraña para ser la primera en ser tocada por el sol cada mañana. Otro desperdicio de la humanidad.

Y se tiraría… vamos si se tiraría, a sabiendas de que no le importaría a nadie.


Aquella mañana de Junio, el viento soplaba más fuerte de lo habitual y a Claire le dolía mucho la cabeza, tanto que era incapaz de escribir, con todo lo que tenía que decir. Ahora entendía eso de: Tocat per la tramuntana*. Era para volverse loca.

Sólo podía mirar por la ventana, y fue cuando vio a aquel pobre infeliz dando tumbos en dirección al acantilado, luchando contra el viento que lo arrastraba. Ni siquiera lo pensó, ni siquiera se arregló el pelo, ni miró lo que llevaba puesto, simplemente salió corriendo siguiendo los pasos del desdichado.

Pudo alcanzarlo en el borde del risco y cogerlo por la camiseta. Cuando pensaba que ya lo tenía, una ráfaga los empujó, y ambos se precipitaron al vacío.

Mientras caían, pensaron arrepentidos en la inutilidad de sus acciones, hasta sumergirse en el mar. Al emerger, él le gritó mientras nadaban entre el oleaje hacia la orilla:

— ¿Por qué me has salvado?

Ella, extenuada por el esfuerzo y recordando al constructor y sus discusiones con la edificación, le contestó con un hilillo de voz:

—   Porque necesito que construyas otra ventana.

— ¿Otra? ¿No tuvimos suficiente con la primera?

— Sí, y de sobras. Pero ésta es únicamente para salvarte a ti, para que puedas ver más allá de la punta de tu nariz. 


 Laura Mir


* Tocat per la tramuntana – La tramontana es un viento frío y fuerte procedente del norte, con el poder de influenciar en las mentes de las personas. Usamos ésta expresión para aquellas personas que hacen las cosas de forma poco convencional, o sea, como verdaderas cabras.





Dedicado a mi querido amigo Jaime. Sin agotarse nunca, él construye ventanas donde reina la más terca oscuridad, sólo para que los rayos del sol puedan iluminarme. Ahora sé, que siempre ha hecho y hace: magia con mis imposibles.

                                                                                         
                                                                                    Gracias.



15 comentarios:

  1. Simpática salida le has dado al drama del suicidio. Buen relato, amiga. Te deseo mucha suerte.

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  2. Un relato que me ha encantado Laura, simpático y muy sorprendente.
    Uno de los mejores trabajos que te he leído, te has superado.
    Un saludo y una :)

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  3. Una maravilla tu relato! Felicitaciones!!

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  4. Una maravilla tu relato! Felicitaciones!!

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  5. Una maravilla tu relato! Felicitaciones!!

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  6. Un relato maravilloso, me ha encantado Laura.
    Un abrazo!

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  7. Me encanto como jugaste con la idea del suicidio hasta darle una esperanza con un matiz cómico. Me gustó mucho el relato. Besos.

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  8. Me encanto como jugaste con la idea del suicidio hasta darle una esperanza con un matiz cómico. Me gustó mucho el relato. Besos.

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  9. Me encanto como jugaste con la idea del suicidio hasta darle una esperanza con un matiz cómico. Me gustó mucho el relato. Besos.

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  10. Maravilloso, que giro tan sorprendente le das al relato.

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  11. Precioso, la vida a veces nos abre ventanas para salvarnos.

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  12. Precioso, la vida a veces nos abre ventanas para salvarnos.

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  13. Un relato maduro, bien escrito y aún mejor resuelto. Felicidades.

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  14. Me ha encantado. A veces los caminos perdidos se cruzan... Un abrazo!

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