viernes, 25 de septiembre de 2026

LA BRECHA EN EL ENTRAMADO

 




Estoy en esas horas inciertas, oscuras, en las que no sabes si las saetas van hacia el amanecer o hacia el ocaso y declive definitivo de la raza humana. Me pregunto si una mayoría de corazón negro puede acabar con la minoría de corazón blanco, mientras recuerdo las cuestiones expuestas sobre ese fondo viscoso y glutinoso que nos alberga.

 

Tiemblo. Tiemblo al pensar en nuestra fragilidad.

 

Y me sumerjo en una búsqueda para dar una respuesta. En esa búsqueda colisiono con el físico James Gates Jr. y su descubrimiento de los códigos de corrección de errores entre las franjas vibracionales de las cuerdas, y con su retorcida teoría.

 

¿Y si nada de lo que vemos, olemos, tocamos y saboreamos fuese real?

 

A bastante distancia está lo que oímos; puede que sea lo único verdadero que nos llega, lo que nos ayudaría a discernir entre la perversidad y la bondad. Como si nuestra codificación se hubiese rectificado en una dirección más tenebrosa durante la adquisición de los sentidos. Tiene que existir una brecha en alguna parte de este vasto entramado.

 

Esa certeza de que algunos —muy pocos, poquísimos en verdad— hemos sido desprogramados toma una magnitud considerable, a diferencia de los que siguen con la codificación en la materia, sin brizna amorosa en su interior.

 

Luego hay otros que, desprogramados a medias (algo falló en el proceso), se enredan en obsesiones con más consciencia, pero aún insuficiente para brincar de la simulación.

 

¿Cómo gritarles que no es el cinco por ciento, sino el uno, si son sordos?

 

Pierdo la esperanza y siento algo parecido al miedo. Al miedo de perderlos; al miedo de perderte de forma irremediable para siempre.

 

Por favor, respira y pregúntate si estás totalmente desprogramado o en las antípodas. Y por favor, deja de cuestionarte y cuestionarme si todos disponemos de un alma, porque, aun con un alma vibrante en nuestro interior, muchos estamos completamente huecos.

 

Laura Mir          


                                                                          

1 comentario:

  1. No sé muy bien qué acabo de leer pero me ha dejado incómoda. Esa idea de vivir dentro de una realidad que quizá no entendemos... y lo de los desprogramados y los que siguen atrapados en la materia, es perturbador. Ese "¿y si...?" del principio te acompaña hasta el final. Me ha gustado porque no da respuestas.

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